«Estudié obras públicas, y llevo 23 años trabajando al sector y me aficioné de muy pequeña, durante los viajes que hacía con mis padres a Salamanca, porque me despertaba la curiosidad ver como evolucionaban las carreteras, los puentes y el resto de construcciones que veía por el camino. Los diría a las mujeres que se quieran dedicar que es una profesión alentadora, y que no tengan miedo.»