6 de marzo de 2026

Mujeres que construyen futuro: voz, talento y transformación al sector de la construcción

Confederació Catalana de la Construcció

La jefa de obra Marta Cabanillas reflexiona sobre el papel de las mujeres en un sector todavía dominado por hombres

La construcción ha estado históricamente un sector masculinizado. Durante décadas, las obras han estado espacios donde la presencia femenina era una excepción, a menudo cuestionada, invisibilizada o directamente ninguneada. Pero esta realidad está cambiando. Lentamente, sí, pero con paso firme. Y lo hace gracias a mujeres que, como Marta Cabanillas, han decidido no hacerse pequeñas para encajar, sino ocupar su lugar con profesionalidad, criterio y convicción.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, ponemos el foco en estas trayectorias que no solo construyen edificios, sino que también construyen futuro para todo el sector.

 

Abrirse camino en un entorno que no siempre escucha

Marta Cabanillas se formó como ingeniera de edificación en la Universitat Politècnica de Catalunya, y completó su trayectoria académica con especializaciones en seguridad y salud laboral y en formación del profesorado. Desde los inicios profesionales, trabajó a pie de obra, asumiendo responsabilidades de jefa de obra en diferentes empresas constructoras hasta llegar, actualmente, a jefa de proyectos.

Su recorrido, pero, no ha estado exento de obstáculos. En muchas ocasiones, sus aportaciones técnicas eran ignoradas hasta que un compañero hombre las formulaba de nuevo. Comentarios fuera de lugar, tratos desiguales o miradas de sorpresa cuando se presentaba como jefe de obra formaban parte del día a día. Situaciones que, acumuladas, no solo desgastan, sino que también pueden hacer dudar del propio criterio profesional.

Este silenciamiento reiterado tiene consecuencias profundas: obliga muchas mujeres a tener que demostrar constantemente que merecen ser dónde son. A trabajar más, a justificarse más, a no equivocarse nunca. Una presión invisible que no tendría que formar parte de ningún entorno laboral.

 

Conciliación, penalización y estereotipos persistentes

Uno de los momentos más duros de su trayectoria llegó cuando priorizó la conciliación familiar. La respuesta que recibió “un hombre esto no lo haría”, esta resume una realidad todavía presente al sector: la penalización de las decisiones personales cuando las toma una mujer. Decisiones que, en muchos casos, son leídas como una carencia de compromiso, mientras que en los hombres se asumen con normalidad o, incluso, como un derecho.

Esta mirada continúa alimentando estereotipos que alejan el sector del talento femenino. No se trata solo de vocación o capacidad técnica, sino de un modelo productivo que todavía no se ha adaptado del todo a la diversidad real de las personas que trabajan.

 

Construir también es adaptar el sector

Marta defiende una idea clave: adaptar la construcción a las mujeres no es un privilegio, es una necesidad. Desde los equipos de protección individual, a menudo diseñados con medidas y ergonomías masculinas, hasta la organización del trabajo o los liderazgos, el sector arrastra inercias que dificultan una participación llena y equitativa.

Reconocer que mujeres y hombres no tienen las mismas características físicas no es una debilidad, sino una oportunidad para mejorar la seguridad, la eficiencia y el bienestar de todo el mundo. Incorporar la perspectiva de género en la construcción es, en definitiva, una cuestión de calidad profesional.

 Dar voz por no andar solas

Fruto de su experiencia, Marta ha publicado el libro Construimos: Confidencias, consejos y pinceladas técnicas de una jefa de obra, una obra que combina apuntes técnicos con vivencias personales a la obra. Un relato honesto que pone palabras a situaciones que muchas mujeres han vivido, pero que a menudo no se explican.

El libro quiere ser una herramienta, pero también un recordatorio que no están solas, que es posible ser jefa de obra sin renunciar a una misma, y que compartir experiencias es clave para transformar el sector. Aun así, su recepción en algunos ámbitos profesionales evidencia que todavía hay resistencias.

Hacia una construcción más justa e inclusiva

Hablar de mujeres a la construcción no es hablar solo de mujeres. Es hablar de futuro, de sostenibilidad social, de talento y de innovación. Un sector que quiere avanzar no se puede permitir perder miradas, conocimiento ni capacidades por motivos de género.

Dar visibilidad a referentes como Marta Cabanillas es un paso imprescindible para normalizar aquello que tendría que ser evidente: que las mujeres pueden ser jefas de obra, jefas de proyecto y líderes del sector. Y que lo pueden ser sin tener que demostrar constantemente que merecen ocupar este espacio.

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