23 de marzo de 2026

Mujeres en la construcción: la imagen que debemos construir

Quim Sellés

Necesitamos más mujeres en el sector de la construcción. Si ese es el objetivo, lo primero que debemos hacer es generar una imagen mental diferente.

Necesitamos más mujeres en el sector de la construcción. Si ese es el objetivo, lo primero que debemos hacer es generar una imagen mental diferente. Esta imagen debe construirse en niñas y adolescentes que están en ese momento clave de la vida en el que deciden hacia dónde orientar su trayectoria profesional.

El problema es que la construcción apenas aparece en el imaginario colectivo. No hay series de Netflix que nos ayuden demasiado. No veremos pronto “Stranger Constructions”, “La Casa de Hormigón” o una nueva temporada de “Dora la Constructora”. Y mientras eso no ocurra, nos toca hacer este trabajo a nosotros.

Cada persona que trabajamos en este ámbito tenemos una responsabilidad: explicar qué es realmente la construcción en nuestros entornos. En casa, con la familia, con amigos, con los hijos de los amigos, con sobrinas y sobrinos. Y también en los institutos. Si tenéis la oportunidad, id a dar charlas. Explicad qué hacemos, cómo trabajamos, qué oportunidades hay y qué satisfacción aporta este trabajo. Y quizá una de las cosas más importantes: hablar del concepto más elemental de la economía: oferta y demanda… La demanda en la construcción, y sobre todo en los oficios, es infinita.

También hago un llamamiento a quienes leéis esto para que nos organicemos mejor en las ferias de educación. Cada año pasan por ellas miles de adolescentes y, con demasiada frecuencia, nuestro sector pasa desapercibido. Necesitamos stands más atractivos, más explicativos, más inspiradores, que ayuden a despertar la curiosidad y a romper tópicos.

Y es que tenemos muchas cosas buenas que explicar.

La construcción es un sector que deja legado. El ser humano, en esencia y desde un punto de vista antropológico, necesita dejar huella. Necesita sentir que lo que hace tiene un impacto real. Y la construcción es una de las pocas profesiones donde esto sucede de manera literal.

Lo que haces permanece. Perdura en el tiempo.

Al cabo de unos años pasas por delante de un edificio, de un puente o de una rehabilitación y puedes decir:
“Esto lo hice yo.”

Quizá lo hiciste como gruista, como encargada, como técnica, como administrativa, como restauradora o como peón. Pero estuviste ahí. Y eso tiene un efecto muy potente en nuestro cerebro: nos da sentido de pertenencia y satisfacción.

Además, es un sector con mucho futuro. En un momento en el que la inteligencia artificial transformará muchas profesiones, los oficios vinculados a la construcción seguirán siendo esenciales. La tecnología ayudará, mejorará procesos y aportará nuevas herramientas, pero la ejecución, la interpretación de la obra, el criterio técnico y la capacidad de resolver situaciones reales seguirán dependiendo de las personas.

El mundo siempre necesitará gente que construya, rehabilite y mantenga los espacios donde vivimos.

Por eso, si queremos más mujeres en la construcción, no podemos esperar a que el cambio llegue solo. El cambio empieza con nosotros.

Tenemos que hablar de nuestro sector, explicarlo, hacerlo visible. En casa, en los institutos, en las ferias, en los entornos sociales.

Tenemos que convertirnos en una mancha de aceite que vaya extendiendo las virtudes de este mundo apasionante que es la construcción.

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Quim Sellés

Quim Sellés (Barcelona - 1971) fa més de trenta anys que treballa en el sector de la construcció. Actualment exerceix com a director de Recursos Humans i Serveis Generals en diverses empreses, on es dedica principalment a la gestió d’equips, l’organització d’estructures empresarials i el desenvolupament de persones. Anteriorment va treballar com a controller econòmic.

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