Prevención y producción, dos palabras muy habituales en el sector utilizadas como si fueran antónimos. Es una lástima que aún hoy se siga escuchando que la prevención y la producción no son compatibles.
Creer que estas palabras son incompatibles es uno de los grandes mitos que hay que derribar para continuar avanzando y mejorando. Les comparto un par de reflexiones para ayudar a derribar estas creencias:
- ¿Cuáles pueden ser las consecuencias de no utilizar el casco de seguridad o de no tener la zona bien delimitada cuando manipulamos una grúa en una calle de tu ciudad?
- ¿Qué consecuencias tiene trabajar con un nivel excesivo de estrés (estrés negativo o distrés)?
Las amenazas…
Ambas respuestas están relacionadas con una disminución de la producción (¡y de la salud!) ya sea a corto, medio o largo plazo.
El equilibrio de la carga de trabajo y la gestión del estrés en el trabajo son clave para obtener niveles elevados de eficiencia y, además, disfrutar del trabajo.
¿Y cómo podemos probar esto de una forma práctica?
Para quienes no conozcan Lean Construction, lo resumiré en una frase. Se trata de una filosofía y métodos de trabajo que buscan incrementar el valor para los clientes, disminuyendo los desperdicios y optimizando los recursos, poniendo siempre a las personas en el centro.
…y los resultados
Una de las herramientas que siempre recomiendo para empezar a implantar Lean y ver resultados de forma rápida son “las 5 S”. Seiri, Seiton, Seiso, Seiketsu y Shitsuke.
Te invito a que hagas un ejercicio. Visualiza tu espacio de trabajo (obra, caseta taller, despacho, furgoneta…) donde no haya materiales que no necesites, que estén siempre ordenados, limpios y en su lugar. ¿No parece tan difícil, verdad?
Te puedo asegurar que dedicar un tiempo a empezar a implantar las 5S en tu vida (ya sea en el trabajo o en casa) te dará paz mental y una mejor productividad y creatividad.





